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Educación financiera en familia

Cómo enseñar a ahorrar a los niños según su edad

Por INKORA · Revisado el 11 de octubre de 2026

Una niña introduce una moneda en un tarro de ahorro.
Imagen ilustrativa.

Para enseñar a ahorrar, elegid una meta pequeña, haced visible lo que ya tiene y revisad juntos el siguiente paso. Aquí encontrarás juegos y ejemplos adaptados a cada edad, también con dinero de papel.

Para empezar, proponemos una actividad sencilla: elegir una meta pequeña, dibujarla y anotar el progreso juntos. No hace falta dar una paga ni comprar materiales. También se puede practicar con fichas de papel.

En este artículo

Antes de empezar: ahorrar para algo que tenga sentido

En lugar de decir «tienes que ahorrar», pregunta: «¿Hay algo que te gustaría conseguir y para lo que podamos hacer un plan?». Puede ser un libro, una salida o material para una afición. Elegid una meta compatible con las posibilidades de vuestra familia.

El portal Finanzas para Todos propone hablar del dinero con ejemplos cotidianos, fijar objetivos y hacer visible el progreso. Sobre esa base, las actividades que siguen son propuestas de INKORA para practicar en casa.

La edad orienta, pero no es un examen: adapta los pasos al interés y a lo que tu hijo o hija ya entiende. No compares sus ahorros con los de otros niños.

Qué practicar según su edad

Propuesta orientativa para las familias
EdadIdea centralActividad
3–5 añosElegir y esperarUna tienda con fichas de papel
6–8 añosGuardar para una metaUna hucha con un dibujo
9–11 añosPlanificar y compararUn registro de entradas y salidas
12–17 añosDecidir con autonomíaUn presupuesto sencillo

De 3 a 5 años: jugar a elegir

Monta una tienda con tres objetos de casa y fichas grandes de papel. Cada objeto cuesta una ficha y el comprador tiene dos. Pregunta qué quiere elegir y qué dejará para otra ocasión. Puedes introducir después un objeto que cueste tres fichas: tendrá que guardar alguna para la siguiente ronda.

No hace falta explicar porcentajes ni usar dinero real. El juego termina con una conversación breve: «¿Qué elegiste? ¿Cambiarías algo?». Evita monedas y piezas pequeñas con los más pequeños.

De 6 a 8 años: dibujar una meta

Elegid un objetivo y dibujadlo junto a una hucha o un sobre. Dividid un camino en casillas; cada casilla representará una cantidad que acordéis. Coloread únicamente lo que ya se ha guardado.

Una frase para probar: «Ya tienes una parte. ¿Quieres contar cuánto falta y decidir cuál será el siguiente paso?».

Revisad el progreso una vez por semana. Si no ha entrado dinero, la casilla se queda como está: observar también forma parte del aprendizaje.

De 9 a 11 años: apuntar y comparar

Preparad una hoja con cuatro columnas: fecha, dinero que entra, dinero que sale y saldo. Empezad con pocas operaciones. Si utiliza parte del ahorro, anotadlo; borrar el gasto escondería lo que ha ocurrido.

Antes de comprar, comparad dos opciones. Además del precio, preguntad cuánto las utilizará y si ya tiene algo parecido. Podéis dejar la decisión para el día siguiente y comprobar si sigue queriendo lo mismo.

De 12 a 17 años: practicar un presupuesto propio

Acordad qué dinero puede gestionar y qué gastos siguen siendo responsabilidad de los adultos. Después, que escriba lo que tiene, qué compras prevé y cuánto quiere reservar para su objetivo.

Incluid los gastos digitales: pequeñas compras en juegos, aplicaciones o suscripciones. Un ejercicio útil es sumar varias compras pequeñas del último mes y comparar el total con su meta. No se trata de revisar cada decisión para corregirla, sino de reservar un momento para hablar de lo que ha descubierto.

Un ejemplo con números: una meta de 12 euros

Imagina que quiere comprar un material de dibujo de 12 €, ya tiene 4 € y acuerda guardar 2 € a la semana. Las cantidades son un ejemplo, no una recomendación de paga.

Faltan 12 € − 4 € = 8 €.

Si guarda 2 € cada semana y no retira dinero, necesitará 8 € ÷ 2 € = 4 semanas.

Si una semana guarda menos, recalculad el tiempo. Si cambia de idea sobre la compra, revisad la meta. El plan es una herramienta para decidir, no una promesa que tenga que cumplir a cualquier precio.

Cómo acompañar sin convertirlo en una presión

Una actividad para hacer hoy en diez minutos

  1. Buscad una hoja y escribid: «Me gustaría ahorrar para…».
  2. Anotad cuánto cuesta y cuánto tiene ya. Si no lo sabéis, el primer paso será averiguarlo juntos.
  3. Decidid dónde guardaréis el dinero o las fichas de práctica.
  4. Escribid una acción pequeña para esta semana.
  5. Elegid un día para revisar cómo va el plan.

Cerrad con una pregunta: «¿Qué parte de este plan has decidido tú?». Su respuesta os ayudará a ver si está participando o simplemente siguiendo instrucciones.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio dar una paga?

No. Podéis practicar con dinero recibido en ocasiones concretas o con fichas ficticias. Lo importante en estos ejercicios es observar cómo una elección cambia lo que queda disponible.

¿Cuánto debería ahorrar?

Para estas actividades no hace falta fijar un porcentaje universal. Elegid una cantidad posible y revisadla si cambian las circunstancias. Ahorrar más que otro niño no significa haber aprendido más.

¿Y si se gasta todo?

Primero, repasad juntos lo ocurrido. Preguntad qué querría hacer diferente la próxima vez y acordad un nuevo paso. Una decisión pequeña puede servir para aprender sin convertirla en un castigo.

¿Y si no podemos apartar dinero?

Podéis seguir aprendiendo: comparar precios, hacer una lista antes de comprar o ensayar con dinero de papel. No poder ahorrar en un momento concreto no es un fallo personal.

Para ampliar

Además de los consejos de ahorro para familias, Finanzas para Todos ofrece materiales de Primaria que trabajan el ahorro y el presupuesto de forma progresiva. Los juegos, ejemplos numéricos y franjas de esta guía son una propuesta editorial de INKORA; no una escala oficial de desarrollo.